Podría decir tantas cosas que prefiero callar..
Es que
mi lado egoísta no puede hablar, y quiere gritar.. que piensen en mí, quizás es así, pero los necesito conmigo, juntos, acá.. por qué hacen esto? es necesario? tan necesario que hasta deciden hacernos infeliz? si eramos normales, eramos amados y amabamos, sin pensar en otra cosa que en la felicidad que nos daba la vida. Hasta que pasó, hasta que se terminó, y ahora qué? qué sigue? cómo seguimos? quién nos enseña a ser? no quiero aprender. Quería disfrutar de lo mio, de mis nuevas aventuras, de lo mucho q tengo para descubrir. Pero sólo una cosa ocupa mi cabeza, sólo hay algo que quiero borrar y se me hace imposible, porque son lo mas importante, y lo que más dolor me causa ahora.. si fue tanto tiempo igual, si la distancia siempre existió, por qué ahora quieren cambiar, qué les aburrió de sus vidas para querer entretener la mía de esta forma? yo estaba bien, no lo presentía, quisiera seguir en aquel entonces donde eramos los mismos, ese nro q ya no va a ser nunca más, que quiero gritar a todos los vientos pero ya no hay eco que lo haga retumbar.. se terminó, se viene el punto aparte.
No quiero dejar ir a ninguno, no quiero alejarme, no quiero extrañar.
Mi lado egoísta quiere sentirlos cerca, saber que acá están, que unos pocos metros o centímetros nos separan. Porque siempre creí que juntos eramos felices, y que así nadie más podía separarnos. Pero aprendí que no todo es lo que parece, que muchas veces la vida nos sigue poniendo piedras en el camino, y que si un día se cansa de hacerlo, nuestros seres más queridos van a estar ahí para hacernos tropezar. Porque al fin y al cabo, dicen que un tropezón no es caída, y que lo que no nos mata nos fortalece, así que será que quieren hacernos más fuertes.. acá empieza una vida dónde una sonrisa por día se me borra de la cara, pensando en esto que me lastima, que me hace mal. Quisiera volver el tiempo atrás y hacer algo para recuperar ese número que siempre fuimos y que ya dejamos de ser..
buena suerte chau adiós.