
Me enseñaste lo que ningún científico consiguió lograr,
con vos aprendí a detener el tiempo.
Desde que marcaste mi cuerpo con tus besos,
desde que encegueciste mi mirada con tus ojos,
desde que me enseñaste lo lindo de mi sonrisa.
Ya las horas no pasan, los minutos no corren, los segundos no vuelan.
Mi corazón late despacio, esperando reencontrarse con el tuyo.
Sé que tendré la oportunidad de volverte a mirar a los ojos,
sé que vos tampoco podés vivir sin mí.
Aunque tengas otros besos de reemplazo,
aunque tengas tus días ocupados,
aunque creas que lo nuestro es sólo un recuerdo,
sabés que nadie te querrá como yo,
jamás podrás olvidarme,
jamás podrás devolverme el tiempo que me robaste,
y tampoco te lo pediré.
Cuando te vea te pediré que me robes más tiempo,
que me recuerdes lo lindo de mi sonrisa,
que me compartas otro de tus besos,
que me mires una vez más.
Porque ya no piso fuerte cuando camino,
ya no abro montañas nunca más.
Lloro por las noches y río cuando recuerdo tu voz,
vos sabés lo que significamos, vos sabés lo que nos quedó.



