Como un tren que perdí, como una pluma que cayó y no pude sostenerla, como un abrazo fuerte que me hizo débil.Ella es tan diferente. Tan sólo exageradamente distinta al resto.
No me siento capaz de describirla, aunque algo me dice que la conozco más de lo que ella o yo me creía que la conocía.
Un silencio se adueñó de una parte de mi corazón desde ese día. Jamás se me hubiese ocurrido este sentimiento. Extrañar tan profundo, con tanto dolor.
Nombrarte y querer llorar, gritar. Las ganas de ir corriendo a buscarte a tu casa y la impotencia de sentir que no me necesitás. O que no querés necesitarme. No querés que te acompañe en el camino que sea que estés recorriendo.
El nudo en la garganta cuando pienso en vos. Como ahora mientras recuerdo tantas cosas nuestras.
Siento haber cometido tantos errores, amiga. Siento no adecuarme a vos. No entiendo por qué te fuiste, porque te olvidaste de mí, que tanto te necesito aunque no sepa demostrarlo y no pueda expresarlo. Aunque sea tan egoísta de no llamarte por creer que ya no te intereso, no te interesan mis abrazos, y ni siquiera nuestros ratos disfrutando rizas. Porque hago esfuerzos para no hablarte cuando te conectás al msn, porque me cansé de escuchar que me extrañás pero tenés que irte, que estás apurada, que pronto hablamos. Porque eso me duele mucho más que no saber de vos.
Sentir tu indiferencia, tu lenta despedida.
Porque mi corazón sufre creyendo que no te volveré a ver, sintiéndolo, y odiando ese insoportable pensamiento o desilución.
Ya no sé si agarrar el teléfono y hacerte escuchar lo mucho que me importás, aunque para vos ya no sea así conmigo. Que sientas mis lágrimas caer, mi voz temblar.
Porque sé que sos un matiz de colores escondido en un televisor de los '70, que te adecuás al resto y te encerrás en vos misma, que sos dulce con quien lo necesite, que sabés ganarte así a la gente, y que me encanta eso de vos. Que creés dentro tuyo en los cuentos de hadas, y te sabés inteligente, y con mucha razón. Que sos terca y caprichosa como yo, que sabés aceptar las cosas muy en el fondo, pero que te agarrás fuerte a algo y no lo podés soltar. Que guardás miles de sentimientos que jamás vas a confesar; que son tuyos y de nadie más. Y a veces esa es una de las razones por las que más temo. No por lo que me decís, que siempre es tan tierno, dulce, amigable, y reparte paz y tranquilidad; si no por lo que no decís, por lo que callás y ocultás, por lo que de verdad sentís.
A eso le temo, y mi corazón siente que te pierde.
Sólo quería hacerte saber que te considero una gran amiga aunque ya no te lo diga, aunque escibirte un TE QUIERO me cueste el doble. No porque no lo sienta, sino porque me duele, me destroza, me hace acordar a lo mucho que me hacés falta y vos no te das cuenta.
Pero sólo por si no te acordás, TE QUIERO, TE EXTRAÑO, TE NECESITO, y PERDÓN. Por no estar, por no cumplir, por no aguantar la situación. Por no conformarme con ninguna de tus palabras.
Sólo necesito volver a abrazarte, tan sólo una vez más...

Ai maga..., estoi llorando amiga.
ResponderEliminarDe verdad sentis todo eso?
Perdoname...
Me aleje porque las distintas responsabilidades que tengo me hicieron rebalsar, y tenia que dedicarme 100% a eso.
Tengo que seguir danza en otro lado, porque empiezo la facultad en otro lado, en otro horario...
Si... me duele que no me hables, y me extraña que no te hayas comunicado conmigo, pero te entiendo...
Sos una de las personas mas especiales que conoci...
No te quiero lejos, pero si es asi como tengo que tenerte ..., prefiero no perderte jamas.
Mi casa, esta abierta para vos.
Mi telefono..., dispuesto a que llames siempre.
No me aleje, me tenes... siempre que quieras amiga.
Te adoro...
Si, y yo leo lo que escribís y vuelvo a tener el mismo nudo en la garganta, los ojos llorosos de vuelta. Y hago fuerzas para no llorar.
ResponderEliminarY siento tantas cosas que me cuesta expresar, que me duele, como ya te dije.
Vos también sos una de las personas más especiales que conocí, alguien increíble, único y diferente. Me hice apegada a vos de una forma que no creía posible, y ahora me niego a separarme.
Mi casa y mi teléfono también te esperan, siempre que quieras. De verdad me hacés falta.
Y ya sabés, maga va a estar siempre...
te amo celes!