
Ese pantalón blanco y esa remera negra, esa "sonrisa colgate", y esos chistes tan tuyos, esa mirada de siempre y mi saludo frío que escondía un TE EXTRAÑÉ.
Siempre supe que no podría evitarte aquella noche de marzo o abril, tus bromas incesantes no juegan con un tal vez. Yo sabía que aquel otro escribiría, sabía que aquel podía valorarme mucho más. También sabía que me alegraría, y que sus palabras me gustaban por demás. Pero lo que no sabía, es que su ausencia sólo abría lugar al pasado, que volvía vestido con pantalón blanco y remera negra, y bailaba al ritmo del compás. Como si esa melodía gritara lo que siento, yo canté bien fuerte con el viento. Aquel otro me quería y vos sólo pudiste hacerme llorar. Pero ahí estabas, listo para volver a empezar. Como si nada te hubiera bastado, como si no quisieras que haya terminado, como si supieras todo lo que tenía guardado. No dejabas seguir.
Y volviste, como siempre volviste, para verme sufrir. Mientras yo espero ver a aquel que me olvida que existís, te cruzo en cada vereda y te escucho en cada canción. No son decisiones las que te faltan, sino tan sólo un poco de corazón...

Necesitaba volver a leer tus palabras amiga :)
ResponderEliminarComo siempre, hermosas, y reales.. y también como siempre, me cuesta no sentirme identificada con muchas cosas..
Pero vos sos un ser HERMOSO, que no se merece que NADIE la haga llorar ♥
te adoro ♥