
Supiste luchar, supiste seguir, supiste mostrarnos a todos que se puede. Se puede reir aún en los peores momentos, se puede disfrutar incluso cuando sabemos lo que vendrá, se puede pelear, aunque ya esté todo dicho.
Creo que marcaste en nosotros una gran enseñanza. Yo hoy puedo decir que hay que aprovechar cada momento, vivir el hoy. Que no importa si tenemos pocos o muchos años, que mañana puede ser el día en que la vida cambie, y quizás ya no podamos volver a ser como somos hoy. Me enseñaste que a los amigos hay que recordarles todos los días lo valiosos que son, y que a la familia hay que agradecerles siempre todo lo que hacen por nosotros. Me enseñaste también, que ninguna meta hay que olvidar, que no importa los obstáculos que hayan en el camino, porque si de verdad busco eso, seré capaz de encontrarlo. Me hiciste ver que todos esos pequeños problemas del día a día, son sólo reglas de la vida, son piedritas que saltar, son lo que hoy nos toca, y que por malas que sean, siempre habrá otro que esté peor, y que quizás necesite de mi mano para ayudarlo a saltar.
Tenemos que aprender a no ser tan egoístas, a mirar a los costados, a prestar más atención. A veces alguien necesita nuestra ayuda y no tiene voz para llamarnos. Simplemente llamemos a todas las puertas que necesitemos, quizás en alguna tengamos la suerte de que nos inviten a pasar; y si eso no es así, por lo menos tendremos la tranquilidad de haberlo intentado.
Hoy quiero decirte, que con lo poco que pude conocerte, entre recuerdos que me quedan de vos, puedo saber que tu sonrisa va a quedar marcada en muchísima gente que NUNCA se va a olvidar de vos. Yo te tomo como un ejemplo de vida, como una nena, una chica, y una mujer, que siempre supo lucharla y ser alegre al mismo tiempo. Porque con tus locuras y caprichos, tus tonteras y tu enojos, hiciste feliz a amigos, familia, y a la persona que estuvo a tu lado todo este tiempo y te amó con todo su corazón.
Como una vez te dije, vos sos de esas amigas con las que compartí poco, pero lo suficiente para quererte y admirarte, para reirme con vos cada vez que nos veíamos, y para saber que fuiste una mina excelente.
Hoy, a nombre de todos los que rezaron por vos, quiero pedirte que descances en paz, que cuides desde allá a tu familia, a tu novio, y a tus amigos, que acá están recordándote como la MUJER que fuiste, como la que nunca se rindió. GRACIAS por enseñarme TANTO Nela ♥

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